Aprender Tarot

Cómo aprender a leer el Tarot desde cero sin memorizar 78 cartas

Por Noelia Vélez11 min de lectura

En este artículo

Si quieres aprender a leer el Tarot y has empezado buscando el significado de cada una de las 78 cartas, es bastante probable que ahora tengas más dudas que antes. Tranquilidad: no necesitas aprenderte una enciclopedia de memoria para comenzar.

Para mí, aprender Tarot consiste primero en comprender su lenguaje y después en aprender a interpretarlo. Porque una lectura no es una sucesión de definiciones: es una historia que se construye cuando las cartas empiezan a relacionarse entre ellas.

Para aprender a leer el Tarot desde cero, empieza con una baraja, familiarízate con su estructura y observa las cartas antes de memorizar significados. Estudia progresivamente los arcanos, practica con tiradas pequeñas y, sobre todo, aprende a relacionar unas cartas con otras. El objetivo no es recitar definiciones, sino comprender la historia que aparece sobre la mesa.

Cómo aprender a leer el Tarot: por dónde empezar

Una de las preguntas que más aparecen cuando alguien quiere empezar es precisamente esta: «Vale, tengo las cartas. ¿Y ahora qué hago?».

Mi recomendación es que no intentes abarcarlo todo desde el primer día.

Una baraja completa de Tarot tiene 78 cartas. Si conviertes cada carta en cinco, diez o quince significados que debes memorizar, acabas de transformar algo que podría ser apasionante en el examen teórico del carnet de conducir versión Tarot.

Y no hace falta.

Para empezar, necesitas entender qué tienes entre las manos.

En el Tarot encontramos dos grandes grupos:

  • 22 arcanos mayores, que representan grandes arquetipos, procesos y experiencias.
  • 56 arcanos menores, divididos en los cuatro palos: Oros, Copas, Espadas y Bastos.

Dentro de los menores encontrarás cartas numerales y figuras. Todo tiene una estructura. Y cuando comprendes esa estructura, estudiar deja de ser una acumulación de datos sin conexión.

Puedes profundizar en los arcanos mayores del Tarot de Marsella y, más adelante, hacer lo mismo con los arcanos menores.

Para mí, estudiar Tarot vino después de enfrentarme por primera vez a observarlo. Llegó a mis manos porque iban a tirar esa baraja a la basura. Mi madre la encontró en su trabajo antes de que eso ocurriera y me la dio, pensando que, como yo era muy espiritual, me gustaría. Al principio pensé: «En la vida voy a entender esto». Pero entonces empecé a investigar y a leer (a leer mucho) para formarme. Lo que más me costó al principio era ver qué relación tenían las cartas entre sí: intentaba cruzarlas, mezclarlas, darles un sentido.

Comprendí entonces que no se trataba de memorizar y unir significados, sino de entender los puntos que tenían en común y las diferencias que albergaban. Solo así pude construir historias con sentido.

Antes de memorizar significados, aprende a mirar las cartas

Este es uno de los cambios más importantes que puedes hacer cuando estás empezando.

Coge una carta.

Antes de consultar un libro, una web o tus apuntes, mírala.

¿Qué está ocurriendo?

¿Hay una persona o varias?

¿Hacia dónde miran?

¿El personaje parece avanzar, detenerse, construir, recibir, protegerse?

¿Qué elementos llaman tu atención?

¿Qué colores predominan?

¿Hay algo abierto, cerrado, elevado, enterrado, dividido o conectado?

No se trata de inventar cualquier cosa que se te ocurra. Tampoco de ignorar el conocimiento tradicional del Tarot.

Se trata de aprender a observar antes de interpretar.

El Tarot contiene una enorme cantidad de información visual. Si desde el principio acostumbras a tu mirada a buscarla, las cartas dejan poco a poco de parecer 78 dibujos independientes.

Empiezas a descubrir un lenguaje.

Y ahí es donde la cosa se pone interesante.

Comprender primero, interpretar después

Esta idea resume bastante bien mi forma de enseñar Tarot:

Primero comprenderemos, para interpretar después.

Si sabes que una carta «significa X» porque lo has leído en una lista, tienes una definición.

Si comprendes qué dinámica representa esa carta, qué elementos contiene y cómo puede comportarse dependiendo del contexto, tienes una herramienta para interpretar.

La diferencia parece pequeña hasta que colocas una segunda carta al lado.

Porque entonces ya no basta con preguntar:

«¿Qué significa esta carta?».

Ahora tienes que preguntarte:

«¿Qué está ocurriendo entre estas dos cartas?».

Y ahí empieza realmente la lectura.

El Tarot se interpreta como una historia, no carta a carta

Imagina que estás aprendiendo un idioma.

Puedes memorizar cien palabras y seguir sin ser capaz de mantener una conversación. Necesitas saber cómo se relacionan esas palabras, qué cambia según el contexto y cómo construir una frase con sentido.

Con el Tarot ocurre algo parecido.

Una lectura no debería funcionar así:

Carta 1 = definición A.
Carta 2 = definición B.
Carta 3 = definición C.

Y después intentar pegar las tres definiciones con celo imaginario.

Las cartas se modifican, matizan y responden entre ellas.

Puede haber personajes que se miran.

Otros que se dan la espalda.

Una carta puede desarrollar lo que comienza la anterior.

Otra puede bloquearlo.

Puede aparecer repetición, contraste, continuidad o cambio.

Por eso una misma carta no tiene por qué expresar exactamente lo mismo en todas las lecturas.

El contexto cambia la interpretación

Supongamos que aparece El Enamorado.

¿Significa amor?

Puede hablar de relaciones, por supuesto. Pero reducirlo automáticamente a «amor» sería perder una parte enorme de la carta.

En el Tarot, El Enamorado también nos habla de elección, deseo, vínculos, dudas, caminos posibles y de nuestra relación con aquello que queremos.

Su lectura dependerá de la pregunta, de la posición que ocupe y, especialmente, de las cartas que tenga alrededor.

Ese es el salto que tienes que buscar cuando estás aprendiendo.

No pasar de «no conozco la carta» a «me sé su definición».

Sino de:

veo una carta → comprendo la carta → observo sus relaciones → interpreto la lectura.

Un método paso a paso para aprender Tarot desde cero

No existe una única manera válida de estudiar. Pero sí creo que hay un orden que facilita muchísimo las cosas cuando no sabes por dónde empezar con el Tarot.

Yo lo plantearía así:

  1. Elige una baraja y trabaja con ella. Cambiar constantemente de mazo puede añadir ruido cuando todavía estás construyendo tus referencias básicas. Después, cuando todo esté bajo control, puedes utilizar mazos diferentes.
  2. Conoce la estructura del Tarot. Entiende la diferencia entre arcanos mayores y menores y cómo se organiza la baraja.
  3. Empieza observando. Mira personajes, direcciones, colores, objetos, gestos, números y relaciones visuales.
  4. Estudia los arcanos progresivamente. No intentes aprender las 78 cartas en una tarde de motivación descontrolada.
  5. Relaciona las cartas entre sí. En cuanto conozcas algunas, colócalas juntas y pregúntate qué está pasando entre ellas.
  6. Haz tiradas pequeñas. Dos o tres cartas son suficientes para empezar a practicar la interpretación.
  7. Registra tus lecturas. Anota la pregunta, las cartas y tu interpretación. Volver a esas notas te permitirá ver cómo evoluciona tu forma de leer.
  8. Practica con preguntas concretas. Cuanto más clara sea la pregunta, más fácil será entender qué están mostrando las cartas.
  9. Revisa y cuestiona tus interpretaciones. No busques acertar una respuesta secreta. Busca construir una lectura coherente a partir de lo que realmente aparece.

Este último punto es especialmente importante.

Aprender Tarot no consiste en desarrollar una capacidad para saber qué va a pasar mañana. Bajo mi punto de vista, el Tarot es una herramienta de reflexión y autoconocimiento: sirve para observar una situación, comprender dinámicas y abrir nuevas preguntas.

Si quieres seguir un aprendizaje estructurado, puedes consultar mis formaciones de Tarot.

¿Qué estudiar primero: arcanos mayores o toda la baraja?

Cuando alguien quiere aprender Tarot, normalmente recomiendo empezar creando una base sólida con los 22 arcanos mayores.

No porque los menores sean secundarios o menos importantes.

Todo lo contrario.

Pero los mayores permiten familiarizarte con personajes, arquetipos y grandes dinámicas con un conjunto de cartas más manejable.

Veintidós ya dan bastante juego. Créeme, no necesitas añadir otras cincuenta y seis el segundo martes.

Cuando empiezas a reconocer los mayores y a relacionarlos entre sí, puedes incorporar progresivamente los arcanos menores.

EtapaQué trabajarObjetivo
1Estructura de la barajaEntender cómo se organiza el Tarot
2Arcanos mayoresReconocer sus grandes dinámicas y símbolos
3Relaciones entre cartasDejar de interpretar cada carta aisladamente
4Arcanos menoresAmpliar el vocabulario de las lecturas
5Tiradas sencillasConstruir una historia coherente
6Práctica continuadaGanar soltura y profundidad

Si todavía estás eligiendo baraja, en mi artículo sobre el Tarot de Marsella y el Rider-Waite explico las diferencias entre dos de los sistemas más conocidos.

Tu primera lectura: empieza con pocas cartas

Hay un error muy tentador cuando acabas de comprarte una baraja.

Hacer una tirada enorme.

Pones diez cartas encima de la mesa, las miras con muchísima ilusión y, aproximadamente treinta segundos después, piensas:

«Muy bonitas. ¿Y ahora qué hago con esto?».

Empieza pequeño.

Una tirada de dos o tres cartas te obliga a observar las relaciones sin saturarte.

Por ejemplo, puedes plantear una pregunta como:

¿Qué necesito comprender sobre esta situación?

Y sacar tres cartas que representen:

  • qué está ocurriendo;
  • qué no estás viendo;
  • qué puedes explorar a partir de aquí.

No necesitas preguntar qué sucederá inevitablemente.

De hecho, las preguntas abiertas suelen ser mucho más interesantes para trabajar desde un enfoque evolutivo, porque colocan el foco en ti, en la situación y en las posibilidades que puedes observar.

En mi guía de tiradas de Tarot para principiantes encontrarás formas sencillas de empezar a practicar.

Haz un diario de Tarot

Esto sí te recomiendo convertirlo en hábito.

No necesitas un cuaderno precioso con lunas doradas. Uno normal también funciona estupendamente.

Apunta:

  • fecha;
  • pregunta;
  • cartas;
  • primera impresión;
  • elementos visuales que has observado;
  • relación entre las cartas;
  • interpretación final;
  • qué has comprendido después de revisar la lectura.

Con el tiempo tendrás algo mucho más útil que una colección de significados: tendrás un registro de cómo estás aprendiendo a interpretar.

Lo que mejor me funcionó a mí, personalmente, fue hacer un diario digital. Sé que no es para todo el mundo, pero pensé que escribir cada interpretación me llevaría demasiado tiempo y opté por grabarme explicándola. Eso me obligó a practicar la velocidad mental, a encontrar las palabras adecuadas y también a aprender a explicarme en voz alta. Ver los vídeos con el tiempo fue muy gratificante: lo que al principio eran varios segundos intentando encontrar las palabras o entender lo que tenía delante, con el tiempo, se convirtió en instantes. Aprender a comunicarse es tan importante como integrar el significado para nuestros adentros: nos obliga a sacar fuera todo lo que estamos aprendiendo. Igual que al estudiar: decir la lección en voz alta nos ayuda a retenerla.

Cuánto se tarda en aprender Tarot

La respuesta corta: depende.

La respuesta algo más útil: puedes empezar a comprender y realizar lecturas sencillas mucho antes de «saberlo todo», porque saberlo todo no es realmente el objetivo.

El Tarot tiene capas.

Primero reconoces una carta.

Después entiendes mejor sus símbolos.

Luego descubres cómo cambia al aparecer junto a otra.

Más adelante encuentras relaciones que antes te habían pasado completamente desapercibidas.

Y cuanto más practicas, más vocabulario tienes disponible.

Por eso no me obsesionaría con una pregunta del tipo «¿en cuántos meses sabré leer el Tarot?».

Me parece mucho más útil preguntarte:

¿Estoy aprendiendo a observar, relacionar e interpretar mejor que hace un mes?

Si la respuesta es sí, vas por buen camino.

Estudiar de forma constante suele aportar mucho más que pegarte una sesión maratoniana un domingo y no volver a tocar las cartas durante tres semanas.

Errores habituales al aprender a leer el Tarot

Hay algunos tropiezos que se repiten muchísimo cuando empezamos. Y varios tienen algo en común: intentamos correr antes de entender lo que estamos haciendo.

1. Memorizar listas interminables

«El Sol = éxito, identidad».

«El Loco = aventura, despreocupación».

«El Arcano sin nombre (la Muerte) = transformación».

Puede servir como referencia inicial, pero si te quedas ahí estarás reduciendo cartas complejas a una palabra.

Una palabra clave puede ayudarte a recordar. No debería sustituir la interpretación.

2. Buscar un significado para cada situación posible

«¿Qué significa esta carta en el amor?».

«¿Y en el trabajo?».

«¿Y si pregunto por dinero?».

No necesitas una definición diferente para cada escenario imaginable.

Necesitas comprender la carta lo suficiente para llevarla al contexto de la pregunta.

3. Hacer tiradas demasiado grandes

Más cartas no significan automáticamente más información útil.

Cuando estás aprendiendo, muchas veces significan simplemente más posibilidades de perderte.

Empieza con pocas.

4. Interpretar sin tener en cuenta la pregunta

Las cartas no aparecen en el vacío.

Una misma combinación puede adquirir matices distintos dependiendo de qué estés explorando. La pregunta es parte de la lectura.

5. Querer «acertar»

Si conviertes cada práctica en un examen sobre si has adivinado correctamente algo, vas a dejar fuera gran parte del valor del Tarot.

Yo prefiero trabajar desde otra pregunta:

¿Qué me permite comprender esta lectura?

6. Consultar cinco fuentes cada vez que aparece una carta

El libro uno dice una cosa.

Google dice otra.

Un vídeo dice otra.

Y terminas con siete pestañas abiertas y menos claridad que al principio.

Las fuentes sirven para estudiar, pero necesitas ir construyendo un marco coherente desde el que interpretar.

Uno de los errores más comunes que veo es intentar reducir una carta a una sola dirección o un solo significado. Por ejemplo, muchas veces veo que, cuando aparece el Arcano sin nombre (la Muerte), se asocia siempre a un final rotundo, sin mirar qué cartas lo acompañan. Si está al lado de El Mundo, por ejemplo, el final de esa circunstancia o vínculo te lleva a la expansión, a la mejora, a la esperanza… Y sería injusto quedarnos en que algo acaba cuando, automáticamente, se nos está abriendo «literalmente» el mundo detrás. Hay que mirar con amplitud, con perspectiva. Hay que analizar las cartas como si todas estuvieran sujetas por un mismo hilo conductor y entender qué viaje siguen.

Qué necesitas realmente para aprender Tarot

Mucho menos de lo que parece.

Una buena baraja.

Un cuaderno, si te gusta tomar notas.

Material de estudio que tenga un método coherente.

Y práctica.

No necesitas tener una intuición sobrenatural, recibir mensajes misteriosos ni sentir que las cartas «te han elegido».

Puedes estudiar Tarot.

Puedes aprender su estructura.

Puedes entrenar la observación.

Y puedes desarrollar progresivamente tu capacidad para construir interpretaciones más profundas.

Lo que diferencia una lectura mecánica de una lectura rica no suele ser la cantidad de definiciones memorizadas.

Es la capacidad de ver qué historia están contando las cartas juntas.

Esa es también la base de mi manera de enseñar.

Preguntas frecuentes sobre cómo aprender Tarot

¿Es difícil aprender a leer el Tarot?

No necesitas ninguna capacidad especial para aprender Tarot, pero sí tiempo, práctica y un método. La clave no está en memorizar 78 definiciones, sino en comprender el lenguaje de las cartas y aprender a relacionarlas. Igual que nadie toca perfectamente la guitarra el primer día que empieza a tontear con los acordes, aunque sepa colocar los dedos, tampoco puedes pretender construir una narrativa perfecta cuando apenas sabes qué alberga cada carta.

Al principio puede parecer mucha información. Cuando empiezas a entender la estructura, todo se vuelve bastante más ordenado.

¿Cuánto se tarda en aprender Tarot?

No existe un plazo igual para todo el mundo. Puedes empezar a realizar lecturas sencillas relativamente pronto, pero interpretar con profundidad requiere práctica y seguir construyendo vocabulario y relaciones entre las cartas.

No necesitas esperar a conocer absolutamente todo para practicar.

¿Qué Tarot es mejor para empezar?

Yo trabajo y enseño con el Tarot de Marsella (aunque también enseño el Tarot Rider-Waite y lo comparo con él), porque sus estructuras, sus símbolos y las relaciones visuales entre sus cartas permiten construir una base muy sólida para aprender a interpretar.

Si estás dudando entre distintas barajas, puedes leer mi comparación entre el Tarot de Marsella y el Rider-Waite.

¿Hay que memorizar el significado de todas las cartas del Tarot?

No. Necesitas conocer las cartas, pero conocer no es lo mismo que memorizar una lista cerrada de significados.

Cuanto mejor comprendas cada carta, más fácil será interpretarla en contextos diferentes y relacionarla con las demás.

¿Puedo aprender Tarot por mi cuenta?

Sí. Puedes empezar por tu cuenta observando las cartas, estudiando su estructura y practicando tiradas sencillas.

Una formación puede ayudarte a seguir un orden, entender por qué interpretas algo de determinada manera y recibir acompañamiento cuando aparecen esas dudas que ningún listado de significados termina de resolver.

Aprender Tarot es aprender un lenguaje

Si tuviera que dejarte una sola idea después de todo este artículo, sería esta: no intentes convertir el Tarot en 78 definiciones que tienes que memorizar.

Obsérvalo como un lenguaje.

Aprende sus elementos. Comprende sus personajes. Mira hacia dónde se dirigen. Relaciona unas cartas con otras. Pregúntate qué cambia cuando colocas una al lado de otra.

Y practica.

Porque llega un momento en el que dejas de ver cartas sueltas sobre una mesa y empiezas a ver una historia.

Ahí es donde comienza la interpretación.

Si quieres aprender este proceso conmigo y profundizar en mi forma de trabajar con el Tarot de Marsella, puedes ver las formaciones disponibles. La idea no es que memorices mis interpretaciones, sino darte las herramientas para que aprendas a comprender las cartas y puedas construir las tuyas con criterio.

Noelia Vélez

Noelia Vélez es tarotista y profesora de Tarot de Marsella, con un enfoque evolutivo y de autoconocimiento. Conoce su historia.